sábado, 18 de agosto de 2012

CAPÍTULO 3


Abril, Liverpool 1960

Ha dejado de llover. La niebla y las bucease han disipado ya para dejar ver un radiante sol de primavera. Una chica se adentra en el jardín de Strawberry Field para esperar a un chico que posiblemente no aparecería. Nunca lo hacia. Nunca se encontraba con su amiga desde hace dos largos años. Habían pasado muchas cosas desde que Paul entro en la banda.

Alison había estado en todos los ensayos de John y Paul. Este ultimo le enseñaba a tocar la guitarra correctamente a su amigo y lograba desesperarle porque siempre terminaba haciendo los acordes como en el banjo. La muchacha también aprendió mucho sobre como tocar la guitarra. Sabia tocarla de antes, pero casi no la usaba y las clases de Paul la ayudaron a mejorar su técnica y logro hacerse amiga del chico, pero John casi no mejoraba y su amiga dejo de asistir a sus ensayos.

En Febrero de 1968, George, había entrado en la banda como guitarrista principal. Alison estuvo el día en el que hizo la "audición" para ingresar en The Cuarrymen. La joven se sentó en las raíces de un gran y viejo árbol mientras reía por dentro al recordar que George pensó que ella era la vocalista y jefa del grupo, por eso se encontraba en el autobús. Todos los presentes rieron y le explicaron que solo era una amiga del grupo. George se ruborizó y pidió disculpas.

En Julio de ese mismo año, la madre de John, falleció en un accidente. Eso la afectó muchísimo ya que John siempre se la llevaba a su casa a escondidas de Mimi y tenían una bonita relación, como de madre-hija. Pero el que más dañado salió de su muerte fue John. No se le vio el pelo durante meses y no quería saber nada de nadie ni de su mejor amiga. Desde ese momento su amistad estaba muerta, ninguno sabia nada del otro, pero, Alison albergaba la esperanza de encontrarlo en ese jardín. Durante todos eso años lo ha visitado todos y cada uno de los días, pero el muchacho no aparecía. Ella jamás perdió la esperanza.

A pesar de no mantener relación con John solía verse con su tía Mimi para que le contase todo acerca de las andanzas de su amigo. Ésta le contó que tras la muerte de Julia la banda había desaparecido, pero que más tarde volvió a reunirse. También le contó que John no se separaba de Paul por muchos cambios que hubiese sufrido la banda. Le explico que el año pasado estuvieron en Manchester para participar en un concurso el cual, desgraciadamente, no ganaron. Más tarde Paul y John formaron su propio grupo llamado The Nerk Twins y actuaban en un bar por una miseria. Tras eso, George volvió con ellos y alguien más se unió a la banda: Stuart Sutcliffe. The Cuarrymen había pasado a la historia para hacerse llamar: 'The Silver Beatles'.

La muchacha suspiro al pensar que su amistad con John se había esfumado por completo y lo peor de todo es que sus padres se lo recordaban todos los días. Había deseado lanzar ese dichoso teléfono al mar para que dejasen de decirle lo que tenia que hacer o no. Ella pensaba que ya llegaría el momento de su reencuentro, no había que forzar las cosas, por mucho que desease volver a ver a su amigo.

Habían pasado dos horas desde que llegó al gran jardín. Decidió que era hora de volver a su casa, el chico no iba a parecer. Como de costumbre. Se levantó de su cómodo asiento entre las raíces de un gran árbol y observo que estaba completamente empapada. Hoy su abuela tenia tema de conversación para la cena. Rio para sus adentros al imaginar lo que le diría al llegar tan mojada a la casa.

Al llegar a su hogar trató de no hacer mucho ruido, pero sus zapatos chapoteaban al tocar el suelo. Tuvo la suerte de que su abuela se encontraba en el pequeño patio trasero. Subió la escaleras corriendo para poder llegar al baño y darse una larga ducha. Al entrar se miró al espejo. Ya no era una niña, había recuperado su aspecto perdido. Por fin tenia diecisiete años. Su pelo había crecido y lo tenia más oscuro, pero seguía manteniendo sus rizos — que ahora estaban aplastados por el agua —. Ya no estaba rellenita, todo el exceso había desaparecido y ahora se cuidaba mucho más. Los granos pasaron a una vida mejor dejando ver una piel lisa y pálida — muy típica de Liverpool —. En fin, todo en ella había cambiado, incluso era más madura. Se metió a la ducha y se relajó dándose una ducha de agua caliente. Su abuela no se había dado cuenta de nada hasta que vio la ropa. No llegó a enfadarse mucho, pero le pidió que no volviese a ir al Strawberry Field.

Al día siguiente caminaba junto a sus amigas en dirección su casa después del colegio ya que tenían que hacer un trabajo de historia. Ambas habían cambiado mucho: Aly, era la más alta de las tres con un metro setenta, sus rasgos de niña habían desaparecido y ahora era una chica extrovertida y raras veces se la veía triste o enfadada; Elisabeth tenia mi misma altura uno sesenta y ocho o algo así, su pelo era largo y liso, al igual que Aly ya no era una cría, pero seguía siendo igual de tímida. Al llegar a mi casa nos encontramos a mi abuela con un gran paquete en las manos.

— Que bien que has llegado, cielo — dijo dirigiéndose a mi —. Necesito que le lleves este abrigo a Mimi y yo estoy muy mayor.

— Abuela, vive a tres casas de la nuestra, no creo q...

— He dicho que lo lleves y punto final — dijo cortando su comentario.

— Esta bien — dijo alargando exageradamente la 'e' y cogiendo el paquete —. Id haciendo el trabajo, llego enseguida — dijo dirigiéndose a sus amigas que asintieron.

Salió de la casa y se dirigió a la de Mimi tratando de no tropezar con alguna piedra. Al llegar colocó, como pudo, el paquete bajo el brazo y llamo a la puerta. No tardo en abrirle un muchacho alto, castaño, con el peinado de los cincuenta y con un bajo colgado a la espalda. Alison había tenido la esperanza de encontrarse a John, pero ese era Stu.

— Hola, ¿está Mimi? — dijo un poco cortante y mirando por encima de su hombro.

— No, ha salido — dijo el chico —. ¿Quién eres?

— Me llamo Alison Scotfield — dijo tendiéndole la mano.

— Yo soy Stuart Sutcliffe, pero me llaman Stu. Encantado — dijo besando su mano y haciendo que la chica se sonrojara —. ¿Por qué quieres ver a Mimi?

— Mi abuela me ha pedido que le de esto — dijo enseñándole el gran paquete —. ¿Podrías dárselo de mi parte?

— ¡Por supuesto! — dijo recogiendo el abrigo. Alison se despidió con la mano y bajó unos escalones —. ¡Espera! — La joven se dio la vuelta para mirarle —. ¿Podré verte de nuevo?

— Vivo a tres casas a la derecha así que, supongo que si — sonrió y terminó de bajar las pequeñas escaleras.

Stu entró en la casa con una sonrisa de satisfacción, dejó el paquete y se dirigió al salón de la casa donde se encontraban sus amigos.

— ¿Quién era mi amor? ¿Por qué me dejaste aquí tan solo? — preguntó el chico, que tenía una guitarra acústica y de pelo rizado, con voz de chica.

— Que asco das, Lennon — dijo asqueado —. Era una chica preciosa de ojos azules llamada Alison Scotfield…

El chico que preguntó se levantó del sillón y gritó un “¿¡QUÉ!?” tan alto que se podría haber oído hasta en la China. Corrió hacia la puerta, la abrió y salió a la calle para alcanzar a su vieja amiga. La vio subir los escalones que la llevaban a su casa y la llamo por su nombre completo. Esta se asustó, pero al ver quien era el que la llamaba a voz en grito sonrió dejando ver toda su dentadura y corrió a abrazarle. John la elevó por los aires mientras giraba sobre si mismo riendo. La puso en el suelo y se volvieron a abrazar. John estaba a punto de llorar — algo extraño en él, ya que nunca muestra sus sentimientos—, pero su amiga no era tan fuerte y sus lágrimas resbalaban ya por sus mejillas.

— No me lo puedo creer — dijo Alison tocándole la cara a su amigo — ¡Oh, John! Te he echado tanto de menos — añadió rompiendo a llorar de nuevo.

— Yo también, pero mira — dijo separándola un poco —, ahora eres todo un bombón, deberíamos casarnos ahora mismo.

— ¡Sigues siendo igual de idiota, Lennon! — dijo riéndose mientras le daba un flojo puñetazo en el hombro.

— ¿Pero te casaras no? Nuestros hijos serán un clon mío.

— Yo no quiero que nuestros hijos sean igual de estúpidos — dijo entre risas.

— Ósea que quie... — no llego a terminar la frase porque alguien llamaba a Alison desde la ventana de su cuarto: sus amigas.

— ¡Tenemos que hacer un trabajo por si no lo sabias! — grito la de pelo corto.

— ¡Ven ya o le diremos al profesor que te suspenda! — añadió la morena de pelo largo.

Alison suspiro y se despidió de John, pero antes de que se fuera este le pregunto si podría verla esta noche, ella asintió y le dijo que su abuela se acostaba a las diez, que podían verse a y media. El chico sonrió, le dio un beso en la mejilla y se fue. Alison volvió con sus amigas que le masacraron a preguntas que ella contesto encantada.

— Ósea, que John y tú volvéis a ser amigos — comentó Aly.

— Nunca dejamos de serlo — dijo molesta —. Está mucho más guapo, ¿Eh, Liz?

— No me importa, ya se me ha pasado la obsesión...

— Ya claro. ¡A nosotras no nos engañas! — dijeron sus amigas a la vez —. Todavía sientes algo por él.

— Os e dicho que no. Además el sale con una tal Cyntia.

— Pobre, perdió el amor de su vida — siguió diciendo Aly. Liz la fulmino con la mirada y Alison decidió que ta era hora de dejar el tema y se pusieron a hacer el trabajo.

A las nueve sus amigas se fueron y fue a cenar con su abuela. Le contó como le había ido en el colegio, que había conocido a Stu y su reencuentro con John. Su abuela no podía estar más contenta y le confesó que le había mandado a la casa de Mimi para que pudiesen verse de nuevo y, así, recuperarse amistad. Alison se lo agradeció de corazón. Al terminar de cenar corrió a su habitación para cambiarse y ponerse el pijama para esperar a John. Mientras tanto se dedico a hacer tarea atrasada hasta que unas piedrecitas rebotaron en su ventana. Corrió a abrirla y a ayudar a su amigo. Se abrazaron y se tumbaron en la cama para hablar mejor. Alison apoyó la cabeza en el pecho de su amigo y cerro los ojos.

— Has crecido mucho, demasiado diría yo — dijo John rompiendo el silencio.

— Todos debemos crecer. Es ley de vida... — dijo con los ojos aun cerrados — John, me han dicho que tienes novia, ¿es verdad?

— Si, hace tiempo que salgo con una chica llamada Cyntia.

— ¿Y usáis anticonceptivos?

— ¿Pero qué? — dijo mirándola con los ojos como platos.

— ¿Qué? No quiero ser tía tan pronto — John rió negando con la cabeza —. ¿Qué tal va la banda?

— ¡Genial! Ahora tenemos un bajista, Stu, ya le conoces — Alison asintió y sonrió al recodar la promesa de volver a verse —. Y, bueno, actuamos de vez en cuando y ya tenemos una especie de representante.

— ¡Eso está genial! Quien sabe a lo mejor te conviertes en una gran estrena de rock.

— Eso espero... — "Lo serás", pensó Alison —. Oye, ¿te apetece venir mañana al ensayo? George y Paul se alegraran de verte y podrías traer a tus amigas...

— ¿Quieres ver a Liz ah?

— ¡¿QUÉ?! No, tengo novia.

Alison se rió por lo bajo, Lennon lo escucho y se puso encima de su amiga haciéndole cosquillas. La chica trataba de no hacer mucho ruido para no despertar a su abuela hasta que logro que su amigo se bajara al darle pequeños puñetazos en el pecho. John volvió a colocarse bien en la cama y admitió:

— Me gustó hace tiempo, pero dudo que lo vuelva a hacer.

— Porque no la has visto... — John la miro con una ceja levantada —. Ahora está muy guapa, pero claro, ella pasa de ti.

— ¿Ya no me idolatra? — Alison negó —. Vaya... Era lo más parecido a tener fans y además era adorable cuando se ponía roja.

— ¿Solo te importa que fuese tu fan? En el fondo le gustabas, pero nunca lo admitió.

— Es una pena, me habría gustado salir con ella, aunque fuera pequeña… — se quedó pensativo durante un rato y miró el reloj de pared —. Nos vemos mañana sobre las cinco en mi casa, ¿vale? — Alison asintió, se despidió de su amigo y éste se fue.

A la mañana siguiente les contó todo a sus amigas — quitando la declaración de John — y ellas aceptaron ir. El día paso lento, demasiado para el gusto de Alison. Pero por fin termino la última clase y las tres amigas se dirigieron a casa de John, aunque  antes pasaron por la de su amiga y así poder dejar las cosas. Llegaron a la casa, llamaron a la puerta y enseguida les abrió John con una sonrisa y diciendo:

— A delante, la plebe os espera.


¡¡¡¡¡Holaaa!!!!! ¡¡¡FELICIDADES BEATLESMANIACAS!!! Bueno, aquí en España ya no es día 18 pero me da exactamente lo mismo jajaja Pensar que un día como hoy hace 50 años un personaje llamado Ringo Adorable Starr entró en la mejor banda del siglo veinte y veintiuno (y los que quedan) te llenan de orgullo. Espero que podamos celebrar muchos mas :’)
Creo que el capítulo es muy largo, ocupa 5 paginas en el Word jajajaja

— Marie: Lo sé, Lennon es tan kasdñsdi que me lo comía *___* Me alegro que te guste, significa mucho para mi ^^* Un saludoo J

— Bea: Ojalá yo también tuviera amor a primera vista (maldigo haber nacido en los ‘90). Jajajaja menos mal que ya no tienes más xD Pues a mi me encanta que te encante que me encante que te encante mi novela y que además te encante que me encanten las tuyas OLÉ xD Un besooo J P.S: A ver cuando subes capítulos nuevos, que me tienes en vilo jajaja

— Michelle: Te entiendo con lo de Ringuis es tan fucking adorable *¬* Necesito que me digas como te quieres llamar, aspecto, aficiones trabajo etc. etc. jajaja  Saludos my friend (¿ jaja

— Aly: Lo de publicar me lleva mi tiempo, soy una floja de cuidado xD Me alegro que te guddddte :D Pues este capítulo a parte de largo ha sido aburrido (o eso creo jajaja) Besoooos y abrazos ^^ P:S: Más te vale subir pronto algún capítulo que… que te dejo sin helado durante un mes ¬¬ jajaja

martes, 14 de agosto de 2012

CAPÍTULO 2


Aouyefvvña que sexy coño *-*
— John... — se acercó a él y le abrazó fuertemente. No se podía creer que estuviese delante de uno de sus mayores inspiraciones. Este comenzó a reír divertido.

— A este paso me vas a ahogar — Alison se separo de él con un tímido lo siento —. ¿Tanto me has echado de menos? Solo ha pasado una noche desde la ultima vez que nos vimos.

— Ya... Bueno, es que tuve una pesadilla — se quedó pensando que podía decirle. Al buscar que decirle vio las imágenes de una casa quemándose. Se estremeció sin saber el por qué —. No lo recuerdo muy bien. So-solo recuerdo una casa en llamas...

La sonrisa de John desapareció y la abrazo fuertemente mientras le susurraba al oído palabras tranquilizadoras. No entendía la reacción del chico. Trataba de buscar la respuesta en los recuerdos que tenia de su supuesta vida en el pasado. Lo único que podía recordar era la casa en llamas mientras ella la observaba desde fuera. ¿Por qué le habían dado recuerdos incompletos?

— Ha pasado mucho tiempo de eso — dijo acariciándole el pelo —. Me dijiste que ya lo habías superado.

— John — dijo Alison mirándole a los ojos —, solo puedo recordar la casa en llamas... ¿Qué pasó?

— No lo sé, lo único que conozco es que tu padres tuvieron una pelea y a raíz de eso se quemo tu casa. Sólo tú sobreviviste y ahora vives con tu abuela.

"Mis padres están muertos...", pensó. Pero, por qué le afectaba, eso no eran sus padres verdaderos, sus padres la habían criado para mandarla a hacer algo imposible, es como quien cría a un cerdo y lo manda al matadero. Se soltó del abrazo de John y se sentó en la cama con la cabeza gacha. Suspiro tratando de recomponerse. Levanto la cabeza y miro con una sonrisa a su amigo.

— ¿A que se debe tu visita, Johnny?

— ¡Ah, si! Te venía a recordar que hoy actuó con mi grupo en la fiesta de la iglesia.

— Es verdad, se me había olvidado que actuabas con The Guakymen... — le dolió en el alma inventarse el nombre de su grupo, pero debía hacerlo para que John se molestase.

— The Cuarrymen. Ya veo lo que te interesa mi grupo — dijo cruzándose de brazos.

— ¡Oh! Lo siento mucho, no quise herir sus sentimientos, mi señor — dijo actuando exageradamente.

John se rió escandalosamente y comenzó a hacerle cosquillas a Alison. Esta no paraba de pedir que la dejase en paz entre risas y mientras trataba de apartarle dándole flojos puñetazos en el pecho. John paró y se sentó en la cama, riéndose de su amiga que aun estaba tirada en el suelo con la risa floja.

— ¿Vendrás con tu amiga Elizabeth? — Alison se sentó en el suelo mirándole con la ceja levantada

— ¿Qué? Es muy agradable.

— Si, si, lo que tú digas, Winston.

John iba a replicar, pero se comenzaron a oír pasos que se acercaban a la habitación. Alison se levanto rápidamente y le dijo a John que se escondiera debajo de la cama, no podía permitir que su abuela le viese ahí. En esa época no era de buen gusto encontrar a un chico en la habitación de una dama.

— ¿No quieres que te vea con un chico tan sexy como yo?

— No seas idiota, Lennon. Como te vea aquí me corta el cuello. Soy una dama, ¿recuerdas?

— ¿Tú? ¿Una dama? Permíteme que me ría — el chico se rió mientras se arrodillaba.

— Cállate, o contare todas las verdades sobre ti, Winston — le sacó la lengua y terminó de esconderse bajo la cama. Alison se sentó en ella para simular que se acababa de despertar en la mañana.

Su abuela entró por la puerta mirando a todos lados. Se encontraba ya vestida con un traje negro de luto, no se quitaba el luto desde la muerte de su marido de hace tres años, es decir, su abuelo. Su abuela amaba a su marido y aun lo sigue haciendo, de ahí que no se quite el luto. Miró a su nieta con el ceño fruncido y esta le sonrió.

— He oído voces — dijo de repente. Alison comenzó a ponerse nerviosa —. ¿No habrá algún chico aquí, verdad?

— ¿Un chico? Abuelita, tengo trece años, soy una dama y a los chicos no les gusta mi aspecto. ¿De verdad crees que podría haber alguno aquí? — la anciana mujer relajó el gesto de la cara y la miró con pena —. No debes sentir pena por mi, abuelita, ya creceré.

— Mi pequeña, ya verás, cuando crezcas serás preciosa, al igual que tu madre — dijo acariciando su cabello mientras sonreía —. Bueno, vístete y baja a desayunar, ¿vale? — esta asintió y se acerco al armario, pero antes de que su abuela desapareciese por la puerta la llamo.

— Emm... Esta tarde hay una pequeña fiesta en la iglesia y bueno, Liz, Aly y yo queríamos ir. ¿Me dejas? — "¿Quienes son esas?", pensó. Pero al instante entendió que esas chicas debían ser amigas suyas porque vinieron a su cabeza sus rostros. Su abuela, la supuesta señora Scotfield, se quedó pensando en busca de los pros y los contras. Finalmente asintió y, Alison, emocionada, le dio un fuerte abrazo.

Cuando desapareció de la habitación, cerrando la puerta tras de si, John salió de debajo de la cama con una sonrisa. La abrazó diciéndole que iba a ser el mejor día de toda su vida. Alison le preguntó el por qué y él le contesto que no solo iba a actuar por primera vez, sino que estaría su mejor amiga para verlo.

— Será mejor que me vaya, vengo a buscarte a las cinco, ¿vale? — susurró y Alison asintió —. Por cierto, no eres fea. Tienes los ojos azules más bonitos que he visto en mi vida — se sonrieron y John besó su frente antes de desaparecer por la ventana.

Alison se cambio y bajo a tomar su desayuno. Fue a hacer la comprar con su abuela y luego fueron a una tienda a mirar un bonito vestido para la fiesta. Alison sabía que en esa fiesta Paul conoció a John y quería causarle buena impresión, aunque su aspecto actual no fuese demasiado llamativo. El resto del día lo dedicó a hacer los cuadernillos de verano que supuestamente debía hacer para el colegio. Le resulto sencillo puesto que ella estaba en su penúltimo curso y era buena estudiante.

Tras la comida se dio una larga ducha en la cual se lavo el pelo. Se secó dejando sus rizos desordenados y fue a vestirse. Llevaba un bonito vestido blanco de flores rosas - ya que iban a juego con sus ojos - de manga corta y cuello en forma de semicírculo, no era un gran escote ya que solo tenía trece años, pero lo suficiente para que se fijasen en ella. Era de largo hasta la rodilla y con mucho vuelo - algo típico de los cincuenta -. Eligió ese vestido ya que era alegre y las flores quedan perfectas en el verano. Se colocó sus zapatos blancos y bajo al salón a esperar a John.

Su abuela le prometió que se pasaría por la fiesta puesto que estaría Mimi, la tía de John y tenían una buena relación a pesar de que su abuela no soportase a su sobrino.

Eran las cinco menos cinco cuando llamaron puerta. La muchacha corrió a despedirse de su abuela con un rápido beso y se encamino a la puerta. Nada más abrirla vio a su amigo John con una sonrisa entre nerviosa y emocionada. Iba con una camisa de cuadros, unos pantalones negros y su guitarra colgada a los hombros. Se saludaron con un abrazo y John se quedo asombrado con su vestido, tanto, que le hizo dar una vuelta para poder admirarlo. Para John, Alison, era como una hermana pequeña, siempre estaría ahí para poder cuidarla y protegerla.

Se fueron juntos en autobús hasta la iglesia. Allí John se despidió de su amiga para poder ir a ensayar con su banda y la chica se fue con Mimi que había ido a ayudar a preparar la fiesta. Se saludaron con un fuerte abrazo y no faltaron los halagos de la tía de John hacia Alison provocando que sus mejillas tornasen a un color rosado. Estuvieron hablando un buen rato hasta que dos muchachas llamaron a voz en grito a Alison. Esas chica debían ser sus amigas. Una de ellas vestía con unos pantalones ajustados de color amarillo chillón y una camisa blanca, su cabello era corto, por debajo de los hombros y claro, sus ojos eran verdes. La otra chica, un poco más baja que la otra, era de cabello castaño claro y largo, sus ojos eran verdes - con una mezcla de marrón - y vestía con una falda de tubo roja por encima de las rodillas y una camisa blanca con pequeños topos del mismo color que la falda.

Alison se acerco a ellas y las abrazó. Comenzaron a hablar de la actuación que daría John y pronto salió la admiración que sentía Liz por él. Pera ella, John, era su amor platónico, porque ella decía que alguien que pude tener a cualquier chica no se conformaría con alguien como ella.

— Que ganas tengo de verle cantar — dijo Liz con mirada soñadora.

— Estas obsesionada. Deberías hacértelo mirar — bromeo Aly.

— No te metas con ella, Aly. Es lo que tiene estar enamorada.

— ¿E-enamorada? ¡No para nada! ¡Yo no estoy enamorada de él! — gritó moviendo los brazos exageradamente.

Nos reímos escandalosamente, éramos todo un espectáculo, la gente nos miraba con miedo y eso hacia que nos riésemos más. Las risas cesaron cuando John y su banda aparecieron en la parte trasera de un pequeño camión que habían convertido en un improvisado escenario. Se reunieron con Mimi para poder animar al grupo, pero, sobretodo, a John. Comenzaron a cantar Come Go With Me de Del Vikings, lo hacían muy bien, pero no tenían ni idea de la letra, la cambiaban continuamente, pero aun así fue una actuación increíble. Bailaron hasta que les dolieron los pies, cantaron hasta que se quedaron sin aire y rieron hasta que les dolió el estomago.

Al final de la actuación, John, se acerco a las chicas y las salido con dos besos y una gran sonrisa. Liz parecía que iba a morir de un infarto y Aly no paraba de reír. Alison y John se fueron juntos a tomar algo de beber con el resto de la banda. Mientras conversaban acerca de la actuación llegaron dos chicos uno de ellos era Ivan Vaughan - amigo de John y conocido de Alison - y el otro era un chico alto, flacucho, con una guitarra colgada del hombro y con cara de bebé, si, ese muchacho, era Paul McCartney.

Alison estaba muy nerviosa. Siempre había adorado a Paul y estaba enamorada de él, de su voz, de su forma de tocar, en fin de todo él. Iván hizo las presentaciones, la muchacha no podía parar de mirarle. Él se dio cuenta y le sonrió ampliamente provocando el rubor en sus mejillas. Tras esto descolgó su guitarra y comenzó a tocar "Twenty Flight Rock". Todos parecían impresionados ya que se sabia la letra, pero John era el único que no demostraba nada. Al ver que John no opinaba comenzó a tocar "Be-Bop-A-Lula". Era muy bueno y tenia a la banda impresionados, pero John quería hacerse el duro con él. Cuando termino de tocar Ivan y John estuvieron hablando, pero este ultimo no parecía muy convencido y Alison se harto, cogió a John por el brazo y le empujo.

— ¿Nos disculpáis un momentito? — todos asintieron —. Gracias.

Se lo llevo a un lugar apartado de los demás y se cruzó de brazos mirando a John. Éste, le devolvía la mirada con una ceja levantada.

— ¿Se puede saber que te pasa? — comenzó a decir Alison —. Ese chico es buenísimo, tanto en voz como en guitarra y tú has parecido ni asombrado ni disgustado.

— No creo que encaje. ¿Tú le has visto? Parece un niño pijo.

— ¡Venga ya! Deja de hacerte el hombre macho que se respeta.

— A la gente le gusta esa faceta mía.

— Pues algún día alguien se cansara de ti.

— ¿A si? — dijo en un tono de burla. Cogió a Alison de la barbilla para que le mirara y continuo diciendo —: Y, ¿esa serás tú?

— Si, John, esa seré yo — dijo apartando su mano de ella

— Seguro que tu amiga Liz, no piensa lo mismo — dijo con voz seductora.

— Eres idiota, John — le espetó —. Piensa un poco, Winston. Ese chico podría haceros mejorar muchísimo. Os podría enseñar más acordes en la guitarra, a aprenderos las letras de las canciones... ¡Todo son ventajas!

— Umm... Ya entiendo — observo pensativo —. A ti te ha gustado Paulie.

— ¡¿QUÉ?! No, ni hablar — Alison se cruzó de brazos y le dio la espalda a su amigo provocando que este la elevara por los aires y comenzara a dar vueltas sobre si mismo. La muchacha le pedía que le bajara entre risas, pero su amigo hacia caso omiso de sus quejas.

Mientras tanto la banda, Ivan y Paul observaban la escena entre risas e incrédulos. Paul estaba asombrado ante la forma que tenia John de tratar a las chicas, él siempre había sido muy respetuoso y les trataba como princesas.

— ¿Siempre están así? — pregunto.

— A veces es peor — le contesto Ivan —. Para John, Alison, es como una hermana pequeña y la trata como tal.

— Entiendo. ¿Y no se gustan?

— No, para nada. ¿Te ha gustado la pequeña Alison eh? — dijo dándole un flojo codazo en las costillas.

— ¿Qué? — dijo embobado mirando a la chica —. ¡No! Para nada, no me gusta.

Ivan siguió molestándole con ese asunto hasta que Alison y John regresaron con caras serias, éstos se plantaron en frente de Paul, que les miraba expectante.

— Paul — hablo John —. Estás dentro.


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¡Hellooou! Aquí estoy para dar guerra de nuevo PUUAHAHAHA
Bienvenidas a las nuevas lectoras y esas cosillas jajaja
¿Visteis la ceremonia de clausura de los JJOO? Yo me la pasé llorando todo el rato, sobretodo con el tributo a John, fue tan sumamente precioso :')
Bueno, momento de contestar a vuestros comentarios jejeje:


— Bea: JAJAJA Dios mío, no más chistes malos, por favor xD Me encanta que te encante, a mi me encantan tus dos novelas *_____* Un besazo (L)



— Marie: Awwww *__* adoro que te encantes, significa mucho para mi. Por mi puedes salir, siento que no pueda ser con Johnny, pero es que mi mejor amiga quería salir y adora a John así que, se quedó con él xD Un saludo y un graaaan beso :)



— Aly: ¡Apareciste! Jajajaja ahora solo tendrás trece años, pero con los diecisiete ya tendrás el 1'70 y serás todo un figurín (? jajajaja y Georgie es tooooodo tuyo, tu tesoro... *voz de Gollum* jajaja (Sorry estoy viendo El Señor de los Anillos jajaja). Y bueno, lo de la ortografía... Soy demasiado perfeccionista  (a veces me doy hasta miedo xD) creo que eso lo explica todo jajajaja Un saludo y un besico bien grande :D



— Pony: Para empezar, ¿cómo te llamas? Jajaja Creo que si se podrá a escondidas 1313 Por mi podéis aparecer todas jajaja aunque de The Beatles solo queda Ringo xD Me alegra que te encante, ya sabes, significa mucho para mi :) ¡Un abrazooo!



— Michelle: Jajaja si, creo que ya me lo han dicho jajaja Yep, es mi primer fic. Claro que puedes salir , quien primero se pida a Ringo se lo queda (parece una subasta madre jajaja) Encantada me paso por tu novela ;) ¿Cómo se supone que escriben las fans de Justin? jaja ¿Tontadas? Naa, tu estas muy cuerda (? jajajaja

viernes, 10 de agosto de 2012

CAPÍTULO 1


Liverpool, Julio 1957

Amanece un nuevo día en la pequeña ciudad de Liverpool. Alison logra despertarse de la que posiblemente ha sido su peor pesadilla y con dolor de cabeza, como si hubiese estado de fiesta toda la noche y ahora le pasase factura con la resaca. El problema, es que ella nunca había llegado a emborracharse hasta conseguir esos efectos. Se sentó en la cama acomodándose, observando su habitación. Las pulsaciones de su corazón comenzaron a aumentar, puesto que, no se encontraba es su habitación. Los muebles eran antiguos y estaban desgastados, la disposición de estos no era la misma de cómo ella la recordaba, el cuarto en el que se encontraba era más pequeño que su habitación y una de las paredes estaba empapelada con posters de Elvis Presley y recortes de periódico. ¿Qué hacía ahí? ¿Qué había ocurrido? Esas eran las preguntas que le rondaban la cabeza continuamente mientras obervaba cada rincón del cuarto.

Se levantó de su nueva cama y comenzó a caminar por la habitación tratando de buscar una explicación a lo que había ocurrido. Los recuerdos del día anterior se mezclaban con otros de ella jugando con un niño al que no recordaba haber visto o haber jugado de pequeña. Trató de concentrarse el la noche anterior y dejar de lado a ese niño.

Flashback

— ¿Perdone? Creo que le he entendí mal. ¿A los años 50? — preguntó con fundida.

— ¡Exacto! Al año del apogeo del Rock & Roll — exclamó animado el señor Cowell.

— Es una broma, ¿verdad? ¿Dónde están las cámaras? — miró a sus padres en busca de una sonrisa que demostraría que es una broma, pero lo único que recibió por su parte fue una negación —. No estáis bromeando. Pero — observó detenidamente a los presentes —, es imposible. Nadie puede viajar al pasado, para eso tendría que existir una máquina del tiempo…

— De hecho existe — dijo el señor Scotfield —. Durante todos nuestros años como científicos hemos buscado la manera de crear una maquina que nos pueda llevar al pasado para poder evitar sucesos como la muerte de Elvis, la de Michael Jackson o lograr que The Beatles no se separe.

— Y ahí, es donde entras tú — dijo su madre —. Tú eres la encargada de hacer que la banda más grande de todos los tiempos no se separe. Es tu destino.

— ¿Mi destino? — preguntó más confundida todavía —. ¡Ese no es mi destino! ¡Es el que vosotros con vuestros absurdos inventos habéis elegido!

Alison miraba furiosa y a la vez confundida a los tres adultos que trataban de decidir por ella. Pensaba que le estaban gastando una broma y estaban llegando demasiado lejos. Era imposible que hubiesen creado una máquina del tiempo, eso solo sucede en las películas no en la vida real y, aunque existiera, no hay ninguna prueba de que de verdad funcione, no había notado ningún cambio en el espacio tiempo o como se llamase.

— Debes pensar que estamos locos — dijo el señor Cowell —. Pero ya ha funcionado otra vez. Sabes quien es la mujer de Michael Jackson, ¿no? — Alison asintió levemente mientras se cruzaba de brazos —. Bien, su mujer, es la hija de nuestro compañero Richard. Pensarás: ¿Por qué mandáis a las hijas de los creadores del negocio? Bien, hasta que no tengamos suficientes pruebas de que esto funciona, no podemos mandar a otras personas.

— Pero, ella se quedó con él, ¿significa eso que llegado el momento puedes elegir si quedarte o volver?

— Si — afirmó su madre —, pero eso era antes. Ahora no nos podemos permitir perder  gente. Además, tu padre y yo no queremos perderte.

— Por eso, la antigua ley de poder elegir si quedarse en el pasado o regresar al presente a desaparecido — concluyó su padre.

— Y ahora lo que debemos hacer es darte detalles de tu misión — informó el señor Cowell.

¿Misión? Se preguntó. Ella no iba a realizar ninguna misión y menos si ella no estaba por la labor de hacerlo. Sus padres no podían decidir por ella lo que debía hacer o no, Alison era libre y estaba dispuesta a negarse. Pero, lo más importante ahora era: ¿Por qué ella? ¿Por qué no podrían haber elegido a otra persona? Puede que ella sepa mucho a cerca de la historia de The Beatles, pero no es más que una cría, aun no es lo suficientemente madura como para lograr que el grupo más grandioso de la historia no se separase.

— Bueno, ahora debes escucharme con gran a tención. Vamos a tomar asiento para hablar más cómodamente — se dirigieron a los sofás del salón y se sentaron en ellos. Alison se encontraba entre sus padres y en frente tenía señor Cowell —. La misión principal es evitar la ruptura de la banda, pero hay más cosas que debes hacer — sacó una pequeña libreta de su chaqueta y se la entregó a Alison —. Hay tienes una lista de las cosas que debes evitar.

Alison observó detenidamente la lista. En ella se encontraban cosas como evitar la muerte de Stuart Sutcliffe, la de Brian Epstein, el primer matrimonio de John y cosas por el estilo que eran elementos clave para la separación del grupo. Pero lo más importante – a parte de la ruptura – era evitar las muertes de Harrison y Lennon.  Leyó y releyó la lista una veinte veces para terciarse de que ella debía hacer eso y, que tal vez, no podría negarse.

 — Esto es una locura — dijo al fin —. ¿Cómo voy a hacer todo esto? ¡Solo tengo diecisiete años!

— Nosotros confiamos en ti, cielo — dijo cariñosamente su madre mientras le acariciaba el hombro, pero Alison la miró con furia y se apartó de ella.

— Debemos explicarte como será tu vida allí — anunció el señor Cowell —. Te llevaremos al año 1957, concretamente a Julio, el mes en el cual John y Paul se conocieron. Hemos hecho unas cuantas modificaciones para que aparentes trece años y…

— ¡¿Trece años?! En esa época era bajita, regordeta y fea. ¡Se reirán de mi! — le interrumpió irritada.

— Por eso no te preocupes, cuando tengas los diecisiete volverás a tener tu apariencia normal — le tranquilizó —. Bien, ¿por dónde íbamos? ¡Ah si! Serás una amiga de la infancia de John y no hay que preocuparse por los recuerdos, ya nos ocupamos de eso, tú deberás tomarte esta pequeña pastilla para tener los mismos recuerdos — dijo sacando dicha pastilla y dejándola en la mesa —. Por último ya lo más importante: No debes enamorarte de nadie en esa época, puesto que, no podrás quedarte con dicha persona.

“¿Y que pasa si ya estoy enamorada de uno de ellos?”, pensó. Escondió su rostro entre sus manos para asimilar todo lo que le habían contado: iría a los años 50, tendría trece años, seria amiga de Lennon, tenía que evitar la ruptura de The Beatles y no podía enamorarse. Todo eran ventajas, se dijo irónicamente.

— ¿Qué pasaría, en el hipotético caso, si me enamorase de alguien?

— Deberás esconder tu amor — dijo seriamente su madre. Alison no pudo evitar acordare de una canción: ‘You've Got to Hide Your Love Away’. Miró al techo, suspirando y negando con la cabeza.

¿Ese era el cambio inesperado? ¿Era ese su destino? Las preguntas y las dudas le embotaban el cerebro y hacían que se confundiera más. Por una parte desearía ir para poder conocer a los chicos, pero, por otra parte, no quería ir, no pertenecía a ese mundo y por mucho que la adecuaran a ese espacio ella se sentiría desplazada. Sin previo aviso se levanto de su asiento y se encaminó a la puerta. Cuando se giró para mirar a sus padres los vio levantados y con caras inexpresivas. Alison los miró y dijo:

— Lo siento, pero yo no puedo hacer tal cosa. No soy más que una niña, no soy lo suficientemente madura para hacer algo así. Debéis buscar a otra cobaya para vuestro proyecto.

— Lo siento hija, pero tú eres la que debe realizarlo, quieras o no — inquirió su madre con tono áspero.

— ¡¿Por qué?! — gritó Alison — ¿Por qué yo? ¿Por qué tratáis de decidir mi destino y mi futuro? ¡Yo no he elegido esto y me niego a viajar al pasado!

— Naciste para esto, Alison — intervino su padre —. Has sido criada para este momento, estas preparada.

Sus padres se acercaron a ella haciendo que esta retrocediese, pero chocó con el señor Cowell, que, aprovechando la discusión se había colocado a sus espaldas para evitar que huyera. Sujetó por los hombros a Alison para que no pudiese escapar. A partir de ese momento, todo volvió oscuro y ya no pudo ver nada más.

Fin flashback

Alison se sentó en la cama de la que sería su nueva habitación tratando de recordar que pasó después, pero no logró recordar nada más. Suspiró y miró, involuntariamente la mesita de noche que se encontraba al lado de la cama. Encima de ella reposaba una pequeña caja, la cogió y la abrió. En su interior había lo que parecía un teléfono móvil y debajo de este una carta. La recogió y comenzó a leerla:

“Con este dispositivo móvil podrás estar en contacto con nosotros cuando nos encontremos en el laboratorio (la luz verde te indica que estamos allí). Nadie pude encontrarlo, guárdalo bien.

Att: Papá y mamá.”

Escondió el dispositivo en uno de los cajones de la mesita de noche y se fue a mirar al espejo. Tenía el aspecto de cuando tubo trece años, no le agradaba nada esa época de su vida. Recibió burlas por tener la cara con abundantes granos, por su sobre peso y por su altura, por eso decidió cambiar a los catorce. Tenía que volver a esforzarse por conseguir ser una chica normal.

Observaba atentamente su cara cuando una pequeña piedra chocó contra su ventana. Saltó del susto y se acercó temblorosa a la ventana. En lo que se acercaba a la ventana otras tres piedras rebotaron en el cristal. Miró tras la ventana y vio a un chico haciéndole señas para que la abriera, le hizo caso y él sonrió. Se acercó a la fachada y comenzó a trepar por la enredadera. Alison se apartó de la ventana para poder dejar pasar al muchacho. Cuando este se encontraba en ella y la miraba con una sonrisa. Le reconoció al instante.

— Pensé que no me dejarías entrar — dijo con una sonrisa burlona.

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Bueeeeno, aquí está el primer capítulo, espero que os haya gustado. Ahora voy a responder a vuestros comentarios:

Marie: Jasjasjas yo no dejo con la intriga... Tsé, que cosas dices jajajaja Y no me des las gracias por leer tu novela, porque es PERFECTA ;) Un besazo ahí con todo el flow shico (? jajaja

Bea: Aisssh me alegro que te guste la idea de mi fic, en serio :) Osea que eso es lo que le dice un vaquero a su hija... Cuentame más, lo quiero saber tooooooooodo jajajaja Muuchas gracias por leer. Un abrazo psicológico de estos que te dejan sin aire jasjas

Aly: Me sacas los colores! jajajaja me alegro que te guste, en serio :) Claro que puedes salir, harías muy bien el papel de farola jajajaja solo me tienes que decir como te llamaras, personalidad, aspecto físico, aficiones y futuro trabajo, bueno y elegir un Beatle, o Ritchie o Georgie (Paul y John tienen dueñas(? jajaja) Un besaaaaaaaaaaaaaaaazo enrome! :)