domingo, 23 de septiembre de 2012

CAPÍTULO 7; HAMBURGO I


— Bueno, ¿y cual es el bar? — pregunto Stu.

— Lo tienes delante tuya — le contesto el señor Williams.

Le miraron con la boca abierta. No, era imposible. ¿Cómo podía ser ese el garito en el que iban a actuar? ¡Era un bar de estriptis! Y la fachada dejaba bastante que desear.

— Esperarme aquí, debo llamar al propietario para aclarar una serie de cosas — se fue en busca de un teléfono dejando a los muchachos entre confusos y curiosos. Estaban deseando entrar en aquel bar. Tras diez minutos de espera regreso el Sr. Williams —. Me temo que hay un problema.

— Eres gay — bromeo John.

— No bromees con eso y no, no lo soy — añadió —. El problema es que hoy tendréis que dormir en el bar porque aun no esta preparado el lugar en el que os vais a alojar.

Todos saltaron con exclamaciones indignados, pero la única que no mostró su desacuerdo fue Alison. Estaba repasando mentalmente el viaje de la banda a Hamburgo y recordó que los primeros días tuvieron que dormir en el bar, antro o lo que fuera ese sitio, el problema es que no recordaba muy bien el por qué, no estaba segura si realmente era porque había algún problema con el lugar donde dormirían.

Tras convencerles de que solo sería por una noche se dirigieron a la puerta de atrás con todo su equipaje para disponer todo y así poder dormir. Una vez dentro acomodaron los sillones que había. Por desgracia no eran muchos, es decir, los necesarios para que todos pudieran dormir cómodos y, por ello, decidieron cedérselos a las chicas ya que era las más "especialitas". Tardaron una media hora en acomodarse y por fin decidieron echarse a dormir en sus improvisadas camas.

El silencio inundo la sala, sólo se oían lejanos coches y las respiraciones de aquellos que habían logrado conciliar el sueño, porque sí, dos de ellos no lograban hacerlo. Alison tenía la vista fija en el techo del antro sin poder concentrarse en el sueño, en realidad no estaba cansada, no tenía ganas de dormir. Se giró para mirar al suelo y descubrió que su amigo John tampoco se había dormido. Bajó sigilosamente del incomodo sofá y se acercó a él causando que se sobresaltara, pero al ver quien era le dedicó una pequeña sonrisa.

— ¿Tú tampoco puedes dormir? — preguntó él en un susurro. Alison asintió con la cabeza y suspiró —. Yo estoy preocupado por Cyn.

— ¿Preocupado? ¿Tú? Debo apuntarlo en mi diario — susurró ella riendo. John le fulminó con la mirada —. Vale, no me pegues. Tranquilo, seguro que ella estará bien.

John le ofreció una amplia sonrisa, ese tipo de sonrisa que solo le daba a ella, a la única persona con la que podía ser él mismo. En ese momento a Alison se le hizo un nudo en el estómago al recordar lo que había hecho.

Flashback

Me encontraba en un parque cercano a mi instituto. Había buscado un lugar en el que nadie pudiese verme. ¿Quién iba a ir al colegio en vacaciones? Es lógico que nadie en su sano juicio se le ocurriría desperdiciar su verano en ir a ese lugar. El caso es que estaba esperando a alguien que sería crucial para el desarrollo de la historia de The Beatles.

Llevaba esperando alrededor de unos quince minutos y estaba empezando a temer que no aparecería. Si no lo hacia todo mi plan se iría a mismísima mierda y eso me ponía demasiado nerviosa. Por suerte vislumbre una figura en la lejanía que se acercaba lentamente al lugar en el que me encontraba. Al llegar se colocó enfrente mía, pero a una distancia prudente y comenzando un silencio bastante incómodo que decidí romper:

— Pensé que no vendrías.

— No tenía nada mejor que hacer — me contestó encogiéndose de hombros —. ¿Qué quieres?

— Bueno, ya sabes que nos vamos a Hamburgo, ¿no? — asintió —. Bien, pues me gustaría que cuidases de Cyn.

— ¿Perdona? ¿Cómo que cuide de ella? ¡Para eso ya esta Lennon! — exclamó.

— ¡Pero el no la merece tanto como tú! — dije perdiendo los nervios —. Sabes perfectamente como es John y sabes que él la va a engañar.

— Pero estar más tiempo con ella significaría… — dijo pensativo.

— Que podrás volver a conquistarla.

Fin flashback

Se sentía mal por haberlo hecho, John se llevaría un disgusto cuando viese que Cyn se había reencontrado con su ex novio. Pero debía ser así. Eso es lo que le habían mandado hacer sus padres al fin y al cabo, ¿no? Evitar el temprano matrimonio de la joven promesa. Aunque en todo ese plan había un ‘pero’: Julian. Si Cynthia no se quedaba embarazada su hijo desaparecería y eso conllevaría cambios en el espacio tiempo. De ahí viene el “favor” que le pidió al ex de Cynthia.

— Si, seguro que estará bien — dijo John de repente provocando un sobresalto de su amiga —. Venga, vamos a dormir ya. Mañana será un día muy largo.

Dicho esto Alison se acerco a él y le abrazó apoyando su cabeza en el pecho del chico y cerrando los ojos. Él les cubrió con la manta y envolvió a Alison con sus brazos quedándose ambos profundamente dormidos.

A la mañana siguiente el Sr. Williams llego al local acompañado de un hombre y ambos se encargaron de despertarlos a todos. John se llevo una reprimenda por haber dormido con Alison, pero ella salió en su defensa diciendo que había tenido frío en la noche y John se había ofrecido a darle calor. Llego a creérselo, pero Paul y Liz no. Ninguno de los dos se podía creer que un adulto se pudiese haber creído esa treta.

Tras despejarse y recoger todo el desastre que habían montado en el suelo se fueron a lo que seria su casa durante todos esos meses. Y bueno, os preguntareis quien era el señor que acompañaba a su representante, bien, él era el dueño del Indra Club: el Sr. Bruno Koschmider. Aparte de ese club poseía otros locales de estriptis, al igual que el Indra.

Se metieron todos de nuevo en la van y se encaminaron a lo que sería su "nuevo hogar". Cinco minutos después se encontraban en las puertas de un cine antiguo y el interior no mejoraba nada, era incluso peor que el club. Subieron unas escaleras que llevaban a lo que parecía una habitación con cinco camas y una puerta que llevaría al baño. Los chicos entraron un poco asqueados y las chicas se quedaron en la entrada sin poder decir nada.

— Y, ¿donde se supone que vamos a dormir nosotras? — pregunto Liz.

— Tendréis que compartir cama con nosotros — dijo John subiendo y bajando las cejas rápidamente.

— En ese caso que Liz duerma conmigo — dijo Pete guiñándole un ojo.

— Eso significa que Alison lo hará conmigo. ¿Cierto mi hermosa dama? — dijo sensualmente John acercándose a su amiga y mirando de reojo a Liz y Pete.

— ¡Genial! Entonces Aly que duerma conmigo y así ya no habrá problemas — salto George de repente provocando que la aludida se pusiese roja.

— Lamento desilusionaros, pero ellas se alojaran en otro lugar. Venir conmigo, por favor — dijo el Sr. Koschmider.

Le siguieron, no sin antes despedirse de los chicos. Tras un pequeño paseo llegaron a un bloque de edificios que se encontraban en frente del viejo cine, no eran precisamente bonitos, pero se podía vivir en ellos. El Sr. Koschmider saco unas llaves de su bolsillo y abrió el portal dejándolas pasar. Les guió hasta una puerta que había al lado de las escaleras y la abrió. Cuando entraron vieron que estaba perfectamente amueblado — eran muebles simples — y era espacioso justo para tres personas.

— ¿Por qué viviremos nosotras aquí si solo nos quedamos unos meses? — se aventuro a decir Aly.

— Porque cuando me dijeron que vendrían señoritas con la banda pensé que no podían vivir en un antro como aquel y dispuse este piso para vosotras — dijo mirándola de arriba a abajo provocando que se estremeciera.

— Por mi perfecto, porque no estaba por la labor de convivir con esos cavernícolas — bufó Liz.

— Pero si a ti te habría encantado dormir con Pete — se burlo Aly.

Recibió una mirada de odio por parte de su amiga. Alison las calmo y cogió las llaves del piso despidiéndose de su casero y se dispusieron a deshacer el equipaje ya que a las ocho debían ir al club por la primera actuación de los chicos.

Una vez lograron tenerlo todo medianamente recogido se arreglaron para salir. Se decidieron por ir normales y no destacar ya que, posiblemente, serían las únicas chicas que estuviesen allí esta noche. Alison fue la primera en esta preparada de Bloom y Monroe estaban terminando de maquillarse porque, según decían, querían estar "perfectas". Su amiga entendía que sólo querían eso por Harrison y Best , aunque, tal vez, Liz solo lo hacia para rabiar a John — era algo que había cogido por costumbre —. Una vez estuvieron listas se dirigieron a la puerta, a la cual estaban llamando desesperadamente. Cuando fueron a abrirla se toparon con cinco chicos extrañamente familiares.

— Menuda choza os han dado esos cerdos — dijo John molesto.

— Si tenemos este privilegio será porque nosotras no somos monos de feria — se burló Liz algo molesta.

— Será mejor que vayas yendo al local — dijo Paul interrumpiendo a John que iba a replicar —. No quiero llegar tarde el primer día.

— El baby-face tiene razón — asintió George acercándose a Aly y tendiéndole la mano para que se la cogiera —. Vámonos, mi dama.

Mercury rio tontamente ante el comentario de Harold con la cara completamente roja y ambos salieron por el portal del edificio dados de la mano. Los demás rodaron los ojos y les siguieron. Alison se quedo un poco rezagada porque no lograba cerrar la puerta. Cuando por fin lo logró la llave se quedó atascada  y al hacer fuerza para sacarla se le resbaló de las manos y cayó al suelo encima de algo o alguien.

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¡¡Lo siento, lo siento, lo siento!! Prometo que si esta vez tardé en subir no fue con flojera. Ya ha empezado la escuela y bueno, discutí con mis padres y me dejaron sin ordenador/computadora y no he podido cogerlo hasta hoy. Así lo siento muchísimo.
Como ultimo aviso deciros que a partir de ahora subiré capítulo todos los fines de semana, el Sábado o el Domingo. Ya sabéis la escuela come mucho tiempo D:

— Bea: Yep, con Roger y si, se a lo que te refieres, me encanta esa serie sobretodo Barney *-* Tendrás que esperar un poco a salir pero ya estoy pensando en tu historia, eso sí, dime como quieres ser y esas cosas ;)

— Moony: Me alegro que te guste la novela y sobretodo los celos jajaja Y muchas gracias por lo de los exámenes.

— Aly: Bueno, tú si que eres suertuda que estas con Georgie *__*

— Marie: No pasa nada, cielo. Espero que ya estés mejor :) Me alegra mucho que te guste la novela/fic, en serio ^^

— Michelle: Humm, y dime, ¿qué crees que pasará? Jajaja Gracias por lo de los exámenes :)

— Pony: Bueno, lo de que no siente nada por él… eso está aun por ver, ya sabes por lo de ‘you’ve got to hide your love away’ jajaja Y que sepas que yo amo tu fic ;) Y bueno, en cuanto a lo de Justin… Digamos que soy una especie en extinción me gusta tooooodo tipo de música (excepto el reggeton, los Wachiturros y el rap en español, eso no es música e.e) y, además, cuando de verdad me gusta algo, ya sea The Beatles o Justin, tiendo a buscar su historia (supongo que por eso me gusta esa asignatura jajaja) Menudo royo te solté jajaja

— Karo: Aww *__* ¿En serio te gusta? No sabes lo que significa para mi que digas eso ya que tu fic me dio la idea de la novela y además, fue la primera fic de los chicos que leí y por eso me encanta que te guste :)

Bueno chicas, hasta aquí hemos llegados. Nos leemos al próximo fin de semana. ¡¡¡¡Besos a todas!!!!

jueves, 6 de septiembre de 2012

CAPÍTULO 6; On Their Way.


— No sabía que a mi Mimi le gustara viajar — comentó Alison.

— Si, siempre has dicho que jamás saldría de Liverpool — aseguró Stu.

— No me refiero a Mimi — dijo él provocando más miradas confusas por parte de sus amigos —. The Beatles viaja a Hamburgo.

Se quedaron paralizados y con la boca abierta mientras se miran unos a otros. No podían creérselo. ¿Ellos, The Beatles, en Hamburgo?

John les explico que su "representante" — si se le puede llamar así — estaba buscando grupos ingleses para ir a tocar a un club llamado 'Indra Club' ya que, a los alemanes, les encantaba la música inglesa. Alan Williams, el representante, conocía al dueño de ese club y del primer grupo que les hablo fue de ellos y, este, aceptó tenerlos como grupo residente.

— No estoy muy seguro de esto — dijo George.

— Chicos — dijo John mirándoles —, si queremos llegar a lo más alto tenemos que salir de Liverpool, aquí no lograremos nada.

A los chicos pareció convencerles ya que asintieron diciendo: "Tiene razón" o "Aquí no hacemos nada". John sonrió triunfante y miro a las chicas que les observaban sin entender qué estaban haciendo ellas ahí.

—Eso esta muy bien, John — dijo Liz levantándose y yendo a donde se encontraba él —. Pero dime, ¿qué pintamos nosotras aquí?

— Fácil. Vosotras vendréis con la banda.

— Espera, espera... ¿¡Qué!? — dijo Alison levantándose —. John, nosotras tenemos que ir a clases, es nuestro ultimo año y...

— ¡No seas aguafiestas! — exclamó Aly —. Yo me apunto. La escuela nunca me gusto, la detesto. Además puedo hacer un curso de peluquería y maquillaje cuando volvamos.

— Bueno, quizá podríamos ir antes de que empiece el curso, podrían ser unas pequeñas vacaciones... — aseguró Alison aún dudando.

— Pues no se hable más. ¡The Beatles viajan a Hamburgo!

—John, no te aceleres — intervino Paul —. Nos tienen que dejar nuestros padres y hay que hablar de lo que cuesta el viaje.

— Yo voy a ir me deje Mimi o no. Y el viaje esta todo pagado, tanto el hotel como el medio de transporte.

— Bueno, pero cuando nos vamos — pregunto George.

— En tres días y necesitamos un batería — todos estallaron diciéndole que cómo podía avisarles con tan poco tiempo.

— ¿Y donde pretendes encontrar un batería en tres días tío listo? — le atacó Stu.

— Tranquilo. Creo que conozco a alguien.

Terminaron de hablar sobre el viaje y todos se fueron a sus respectivas casas. Solo quedaban Alison y John que hablaban mientras esperaban a Mimi para contarle la noticia, pero ya sabían que su respuesta seria un rotundo no, aunque, quizá, estando Alison ahí se ablandaría y le dejase ir.

Cuando llegó a la casa se sentó en un sofá mientras escuchaba hablar a los dos amigos que trataban de explicarle porque era bueno que fueran a Hamburgo.

— Hay algo he no entiendo —dijo tras haber guardado silencio —. ¿Por qué vais vosotras? Todavía sois pequeñas.

— Mimi, yo quiero ver mundo, no me apetece estar toda mi vida en Liverpool e ir a Hamburgo es un buen comienzo. Por favor, convence a mi abuela.

Miró durante unos minutos a la chica que le suplicaba su ayuda. Finalmente cedió y fue a hablar con la abuela de esta. Estuvieron hablando durante más de una hora y finalmente la convenció. Alison se emociono tanto que abrazo a ambas mujeres y subió a preparar el equipaje.

Tres días después todo estaba preparado para su viaje. Los chicos habían "reclutado" a un batería, exacto, Pete Best. Todos se encontraban en la casa del señor Williams ya que, como eran muchos, iban a viajar en una camioneta hasta Hamburgo.

Llevaron el equipaje al "maletero" — si se le podía llamar así, ya que no era más que un hueco debajo de los asientos —. Las chicas eran las que más llevaban y los chicos bromearon recibiendo miradas asesinas por parte de ellas y entraron con la cabeza alta en la camioneta.

Una vez estuvieron todos listos entraron con las chicas. John aprovecho que Alison se había sentado sola para ponerse a su lado rodeando sus hombros con su brazo y mirando a Liz que simplemente bufó ignorándolo. Alison se dio cuenta y le susurro riendo: "Está claro que te ama, Winston". Y él le respondió diciendo que algún día iría a suplicarle por su amor. Eso provoco más risas por parte de su amiga y este la callo metiéndole un pedazo de pan en la boca.

Tras diez minutos de preparación la camioneta comenzó su viaje. Stu y Pete estaban sentados juntos mientras que George y Paul estaban juntos a su derecha. Este ultimo trataba de no mirar hacia delante que era el lugar en el que se encontraban John y Alison riendo animadamente, por ello se dedicaba a mirar por la ventana.

El señor Wilson aviso que pararían a comer algo para poder llegar por la noche a Hamburgo y así dejar de oír los quejidos de George sobre que se moría de hambre. Bajaron corriendo de la camioneta para coger sitio, pero el restaurante estaba medio vacío con lo que no hubo ningún problema.

Durante la comida todos charlaban sobre lo aburrido que era el viaje y Liz no paraba de coquetear con Pete, lo malo era que él también le respondía el coqueteo y eso estaba acabando con los nervios de John, que sin haber terminado su plato salió a la calle para fumar. Se quedó mirando a la nada pensando en lo que de verdad sentía. ¿Estaba enamorado de Cyn o de Liz?

— Ya sabes que no me gusta que fumes — dijo una voz a sus espaldas.

— Y tú sabes que es lo único que me relaja, Alison.

— ¿Y por qué deberías estar nervioso? — preguntó ella —. ¿No será tal vez por Liz y Pete? Umm, parece que se gustan...

— Pues bien por ellos — dijo cortante y dándole una calada a su cigarro. Alison rió y abrazo a su amigo dándole un beso en la mejilla.

Paul vio toda la escena. Sintió que el mundo se le caía a los pies y volvió a entrar al restaurante con sus amigos. John vio como su amigo se volvía a meter se local y no pudo evitar pensar que él sentía algo por su amiga, pero se lo había dicho. Son amigos desde hace mucho tiempo y se lo cuentan absolutamente todo. ¿Por qué esta vez no lo hizo? Decidió darle celos siempre que pudiese. ¿Por qué? No lo sabía ni él, seguramente a modo de venganza, quien sabe.

Cuando John apuraba su cigarrillo todos comenzaron a salir hablando animadamente y comenzaron a entrar de nuevo a la camioneta. Cuando John se dispuso a entrar noto que le daban un toque en el hombro. Se giro y vio a Liz con un paquete en las manos. Lo extendió y John lo cogió observándolo.

— ¿Qué es esto? — pregunto fríamente.

— No has comido casi. Pensé que querrías comer algo por el camino y pedí que guardaran tu comida aquí.

— Muchas gracias, Lizzy.

— ¿Lizzy? ¿Cómo que Lizzy?

John simplemente rio y entro en la camioneta. Corrió a sentarse con Alison que estaba sacando un libro de su bolso y se acomodaba para poder leer en lo que quedaba de viaje. La mayoría se habían quedado dormidos, solo estaban despiertos John y Alison. El primero observaba atento a su amiga hasta que esta dejo de leer y le miro.

— ¿Se puede saber qué te pasa?

— Nada, solo quiero saber que estas leyendo.

— El Señor de los Anillos — dijo orgullosa.

— ¿Qué? ¿Y eso de qué va? — dijo John cogiendo el libro mirando la portada —. Es muy gordo y no tiene ni un solo dibujo — decía mientras observaba su interior.

— John, para eso esta la imaginación — observo mientras recogía su libro —. Leer me hace desconectar del mundo e imaginar lugares fantásticos al igual que la música.

— No sé como podemos ser amigos, somos tan diferentes...

—Será porque nos complementamos bien — sonrió y se recostó en el hombro de su amigo y cerro los ojos —. Ya no me apetece leer, dormiré hasta que lleguemos.

John no dijo nada, simplemente la rodeo con sus brazos y apoyo su cara en la cabeza de la chica con los ojos cerrados. Poco tiempo después se quedaron profundamente dormidos sin saber que alguien había oído su conversación.

Tras casi un día de viaje, por fin llegaron a Hamburgo. El señor Wilson les había despertado para que viesen lo que se podía de la ciudad, aunque solo se veían las luces de los bares y garitos ya que era de noche. Tras media hora de recorrer la ciudad pararon enfrente del Indra Club y bajaron para ver el garito por fuera.

— Bueno, ya estamos aquí — dijo John.

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¡¡Regresé!! Sé que he tardado muchísimo en publicar, pero tengo escusa. Esta semana tenia dos exámenes de recuperación y me centré en estudiar lo que no me dio tiempo casi a escribir (por eso es una mierda de capítulo), pero la buena noticia es que aprobé los dos exámenes. ¡¡Wejeeeé!!
Gracias a todas por leer y comentar, no puedo contestaros a los comentarios porque me muero de sueño y mañana madrugo así que muchiiiiiiiiísimas gracias por el apoyo. Y Bea, claro que puedes salir, seguro que te encantaría salir con Roger Taylor… Jajajaja.
Bueno, saludos, abrazos, besos and all that stuff ;D